Un informe de la Comisión Europea publicado hoy muestra que, gracias al Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) de la UE, se han evitado o reducido muchos riesgos alimentarios y que los controles de seguridad garantizan la inocuidad de nuestros alimentos. El RASFF desempeña un papel esencial para garantizar la seguridad «de la granja a la mesa», desencadenando una rápida reacción cuando se detecta un riesgo alimentario. Todos los miembros del RASFF son informados rápidamente de los riesgos graves detectados en los alimentos o los piensos, de manera que puedan reaccionar juntos de forma coordinada ante las amenazas para la seguridad alimentaria y proteger así la salud de los ciudadanos de la UE. (RAPID, IP/12/806, 20.7.2012)



















