La crisis financiera se ha convertido en una crisis de confianza de los consumidores. La falta de transparencia, una escasa conciencia de los riesgos y una mala gestión de los conflictos de intereses han supuesto que se han vendido una y otra vez a los consumidores de toda la UE productos de inversión y de seguros que no les convenían. Los consumidores han perdido la confianza en el sector financiero. Además, la legislación vigente no ha evolucionado con la rapidez suficiente como para ajustarse a la creciente complejidad de los servicios financieros.
Únicamente tomando medidas para hacer frente a la pérdida de confianza de los consumidores podrán abordarse estas deficiencias, sentando bases sólidas para el crecimiento de la UE. Son necesarios unos mercados al por menor sólidos y bien regulados fundados en los mejores intereses de los consumidores para conseguir la confianza de estos y el crecimiento económico a medio y largo plazo. Por este motivo, la Comisión ha presentado hoy un paquete legislativo que hace más rigurosas las normas y elimina las lagunas existentes, en beneficio de los consumidores. Concretamente, el paquete propone normas nuevas y respetuosas con el consumidor sobre la información acerca de las inversiones y hace más estrictas las normas sobre asesoramiento, así como determinadas normas sobre los fondos de inversión para garantizar su seguridad. (RAPID, IP/12/736, 3.7.2012)



















