Los empresarios tienen una lista interminable de quejas en Grecia: un sector público tentacular, unos sindicatos omnipotentes, una política clientelista… Pero también serían de los primeros en sufrir una salida del euro, porque han deslocalizado, no han prestado atención a la investigación y han incurrido en evasión fiscal. (Le Monde, 28.5.2012)




















